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Competencias para el 2018 y más allá

2 de enero de 2018

Empieza un nuevo año y con él llegan nuevas competencias laborales que adquirir o que mejorar. Además de perfeccionar el moonwalk o sorprender en Instagram con tu increíble japanese cotton cheesecake, vamos a descubrir qué competencias deberías adquirir para estar en la cresta de la ola del 2018 y en los próximos años (una de ellas: dejar de decir “en la cresta de la ola”).

Sea cual sea nuestro trabajo es difícil escapar a los cambios que ya están revolucionando el mundo laboral. La cuarta Revolución Industrial, sumado al entorno globalizado en el que cualquier organización se ve implicada, así como la incorporación de las nuevas generaciones al mundo laboral provoca que las competencias profesionales de los empleados también deban evolucionar. Todos debemos ser ágiles y prepararnos para cambios que se mueven a una velocidad hasta nunca experimentada.

Out-of-the-Box Thinking:

2018 será un año competitivo, especialmente para las empresas que buscan crecimiento y expansión. Estas empresas necesitan empleados inteligentes y creativos. Quienes buscan trabajo o quieren actualizarse para sobrevivir, deben generar ideas innovadoras y diseñar sistemas creativos para alcanzar sus metas.

Según Margaret Boden en su libro The Creative Mind, la creatividad es la capacidad de proponer ideas o artefactos que son nuevos y valiosos. Las ideas, en un sentido más amplio, incluyen conceptos, poemas, composiciones musicales, teorías científicas, recetas de cocina o incluso chistes, mientras que los artefactos son objetos tales como pinturas, esculturas, maquinaria y cerámica. Teniendo en cuenta la falta de soluciones de ingeniería para superar este problema, parece poco probable que las ocupaciones que requieren un alto grado de inteligencia creativa se automaticen en las próximas décadas.

Las habilidades y técnicas del pensamiento innovador no solo son fundamentales para la empresa, también nos ayudan a resolver conflictos, a desarrollarnos en situaciones nuevas y a pensar en cómo adaptarnos a diferentes circunstancias.

Habilidades organizativas:

Las habilidades organizativas son un conjunto de competencias que  ayudan a planificarnos, implementar  procedimientos y a lograr los objetivos establecidos por nuestra organización. Son fundamentales para impulsar de manera efectiva múltiples iniciativas de recursos humanos. Además, estas habilidades también nos ayudan a darnos cuenta de las debilidades de la empresa y a sugerir áreas de mejora que pueden ayudar a un mejor desarrollo organizacional.

Comunicación:

Las habilidades comunicativas son clave para el éxito de cualquier equipo humano. Ésto se aplica desde la entrevista de trabajo hasta el manejo de las responsabilidades diarias en nuestro puesto.
Cuando hablamos de habilidades de comunicación, hablamos de desarrollar habilidades tanto escritas como verbales para comunicarnos mejor con nuestros jefes, nuestro compañeros y nuestros clientes.

Learnability:

Todos nos enfrentamos diariamente a problemas más o menos complejos. Muchos de ellos son nuevos y el reto es vencer la frustración o el miedo a lo no conocido afrontando las situaciones como una oportunidad de aprendizaje.
La capacidad de resolver  las diversas situaciones de manera eficiente es vital para la competitividad de cualquier organización, ya sea grande o pequeña, pública o privada.
La planificación y la escucha activa ayudarán a que el proceso de aprendizaje y resolución de problemas tenga más probabilidades de ser exitoso. Tal y como se indica en este informe de Manpower Group la renovación y aprendizaje constante se convierten en cruciales para la generación de oportunidades laborales.

Conocimiento estratégico:

Es la visión a largo plazo del futuro de la organización y los planes que se van a llevar a cabo para respaldar esa estrategia. Todos los empleados deberían conocer la misión y los objetivos de la organización, por ello es importantísimo contar con canales de comunicación y sistemas que nos permitan trasladar la información para alinear las fortalezas de cada empleado con la estrategia corporativa.

Inteligencia social:

Otra de nuestras ventajas competitivas con las máquinas son las habilidades relacionadas con la inteligencia para gestionar relaciones interpersonales, emociones propias y de otros. La inteligencia social humana es importante en un amplio rango de tareas de trabajo, como las relacionadas con la negociación, persuasión o la capacidad para cuidar a otras personas.

Ética:

La capacidad para trabajar de acuerdo a ciertos valores morales es esencial, sobre todo en los departamentos en los que se pueden llegar a manejar situaciones muy sensibles. Los profesionales de estos departamentos deben inspirar confianza a todos los miembros de la organización y, por extensión, al cliente (cada vez más exigente y conectado).

Gestión del cambio:

No solo adaptarse será importante, las personas que sean capaces de liderar y gestionar cambios analizando su entorno y realizando pequeños ajustes todo el tiempo serán muy buscados. ¿Os suena de algo los llamados "Intraemprendedores? Los profesionales más eficaces deberán gestionar cualquier tipo de cambio para adaptarse a ello con éxito.  En ocasiones los cambios los promoverá el entorno en que nuestra empresa desarrolle su actividad y en otros el cambio florecerá de dentro hacia afuera, como cambios en políticas, procedimientos o el uso de nuevos sistemas digitales.

Cloud Computing, Big Data & Inteligencia artificial:

Las empresas -sean del tipo que sea- están impulsando el uso de la informática y del almacenamiento en la nube, provocando el aumento de expertos en todas las tecnologías relacionadas con los sistemas hard & soft necesarios para los servicios en la nube. La transformación digital está progresando a un ritmo vertiginoso y quienes trabajan en el sector de la tecnología saben que tienen que trabajar duro y agudizar su capacidad de aprendizaje para mantenerse al día.
Por otra parte, Alistair Cox, CEO de la empresa de reclutamiento Hays, apunta que los trabajos relacionados con el Big Data y la Inteligencia Artificial, no sólo acrecetarán su necesidad de contar con desarrolladores de software u otros profesionales STEM (science, technology, engineering & mathematics), sino que también conllevarán una demanda incesante de habilidades blandas asociadas a estas disciplinas tecnológicas tales como adaptabilidad, creatividad y colaboración, liderazgo empresariales y otras habilidades humanas.

Mandarín:

Aunque no lo creas, en el top 5 de búsquedas aparece el mandarín, el idioma dominante en China. El aumento del mandarín como término de búsqueda de empleo ilustra el impacto que la segunda economía más grande del mundo está teniendo en la industria tecnológica.

Meditación:

La meditación es como un spinner para un niño de la generación Z, es la panacea para quienes se dedican a hacer malabares con la gestión del tiempo y de las tareas, manteniendo el equilibrio entre la vida laboral y la personal.
La meditación -descanso, tiempo de lectura, ocio, llamémoslo X- nos ayudará a mantenernos concentrados y tranquilos y, por lo tanto, nos ayudará a trabajar de manera eficiente evitando la procrastinación. Estas prácticas también ayudan a que nuestro cerebro siga nutriéndose para alimentar nuestra creatividad.

 

No debemos olvidar que poco a poco vamos a ir enfrentándonos (o adaptándonos!) a la robotización del empleo que, según Carl Benedikt Frey y Michael A. Osborne en su estudio , uno de los más influyentes en este ámbito, predicen que hasta un cuarto de los trabajos actuales no serán realizados por humanos para el año 2025. Aunque esto no quiere decir que nos quedemos sin trabajo, sino que, como ya reflexionábamos aquí, los empleados y sus empresas necesitarán adaptarse a un entorno de empleo rápidamente cambiante, ocupando varios puestos diferentes en su carrera o que sus habilidades se trasladarán hacia puestos de trabajo de nueva creación que iremos descubriendo.
 

Sea cual sea tu sector o tu puesto de trabajo, nunca debemos dejar de cultivarnos en las humanidades. La filosofía, la filología, la historia, nos ayudan a abordar con mayor eficacia los  desafíos de la sociedad y de la tecnología y nos dan las competencias necesarias para pensar de manera crítica. ¿No hay ningún change.org que proclame que las letras son too much?

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