SBI (Situation - Behavior - Impact) es un método de feedback que permite estructurar la comunicación de forma clara, objetiva y basada en hechos concretos. Su objetivo es evitar interpretaciones subjetivas y facilitar conversaciones más útiles y orientadas al desarrollo. 

Este modelo se centra en tres elementos clave: 

  • Situación (Situation): se describe el contexto específico en el que ocurre el hecho. Por ejemplo, una reunión, un proyecto o una intervención concreta. 
  • Comportamiento (Behavior): se explica qué hizo exactamente la persona, centrándose en hechos observables y evitando juicios o interpretaciones. 
  • Impacto (Impact): se detallan las consecuencias que tuvo ese comportamiento, tanto en el equipo como en los resultados o en otras personas. 

A diferencia de otros enfoques más generalistas, el método SBI aporta claridad y precisión, lo que permite que el feedback sea más fácil de entender y aceptar. Como se centra en situaciones concretas, reduce la ambigüedad y evita etiquetas personales como "eres poco colaborativo", sustituyéndolas por descripciones objetivas y útiles.