El crash test es una prueba diseñada para evaluar cómo responde una persona, un equipo, un proceso o una organización ante una situación determinada, especialmente cuando esto implica presión, cambios o posibles escenarios de riesgo. El concepto procede del ámbito de la automoción, donde se realizan pruebas controladas para analizar el comportamiento de un vehículo ante un impacto. 

En el área de Recursos Humanos, este término puede emplearse para describir dinámicas o simulaciones que permiten observar cómo las personas afrontan situaciones complejas o inesperadas. Por ejemplo, puede aplicarse en procesos de selección, evaluación de competencias, desarrollo del talento o preparación para situaciones de crisis. Un crash test puede ayudarnos a identificar competencias como la capacidad de reacción, la toma de decisiones, la gestión de la presión, la comunicación o la resolución de problemas.