Sesgo de acción

Cuando hablamos de sesgo de acción hablamos de un sesgo cognitivo que lleva a las personas a preferir actuar antes que no hacer nada, incluso cuando no existen evidencias de que esa acción vaya a mejorar la situación. En el ámbito de los Recursos Humanos puede provocar decisiones precipitadas, como implantar nuevas políticas, reorganizar equipos o modificar procesos sin haber analizado previamente los datos o las causas reales del problema. 

Aplicar metodologías basadas en datos, como People Analytics, ayuda a reducir el impacto del sesgo de acción al favorecer decisiones fundamentadas en evidencias y no únicamente en la urgencia de intervenir. 

El sesgo de acción puede aparecer cuando existe la percepción de que hacer algo es siempre mejor que esperar, analizar la situación o mantener una decisión hasta disponer de más información. En Recursos Humanos, esta tendencia puede llevar a confundir la necesidad de actuar con la necesidad de encontrar una solución inmediata, aunque todavía no se haya identificado correctamente el origen del problema.