Liquidación
Cuando hablamos de liquidación en el ámbito laboral estamos haciendo referente al proceso mediante el cual se calcula y abona una cantidad económica pendiente como consecuencia de una determinada operación o situación. Este término puede emplearse en distintos contextos, por lo que su significado va a depender del ámbito en el que se aplique.
En el ámbito empresarial y financiero, la liquidación puede hacer referencia a la conversión de activos o existencias en dinero para obtener liquidez, como ocurre por ejemplo, con la venta de inventario. También puede utilizarse para referirse al proceso de cierre y distribución de los bienes y obligaciones de una empresa cuando ésta deja de operar.
Sin embargo, en el ámbito de los Recursos Humanos, la liquidación se refiere a las cantidades económicas que corresponden a una persona trabajadora cuando finaliza la relación laboral con una empresa. En este contexto, suele formar parte del proceso de salida y puede incluir conceptos salariales y otros importes pendientes de abono.
La liquidación puede incluir, según las circunstancias de cada caso:
- Salario pendiente: cantidades correspondientes a los días trabajados que no han sido aún abonados.
- Vacaciones no disfrutadas: compensación económica por los días de vacaciones generados y pendientes de disfrutar.
- Parte proporcional de pagas extraordinarias: importe correspondiente a las pagas extraordinarias por el periodo de tiempo trabajo que aún no han sido abonadas.
- Otros conceptos pendientes: pueden incluir determinadas cantidades que la persona tenga reconocidas y que están pendientes de pago, según las condiciones laborales aplicables.