Filosofía basada en el procedimiento de la compañía japonesa Toyota. La empresa automovilística comenzó a utilizar un sistema de producción propio que se fue perfeccionando con el tiempo hasta llegar a lo que hoy conocemos como Just in time. Consiste en producir la cantidad adecuada de un producto en el momento necesario combinando flexibilidad, calidad y coste. El método JIT se extendió entre las principales empresas japonesas y, más tarde, en las empresas occidentales.
 
Pronto, esta filosofía comenzó a aplicarse en todos los ámbitos de la empresa gracias a las  mejoras de competitividad que experimentaban las organizaciones que lo aplicaban.
 
Lo revolucionario de este sistema es que se pasa de una metodología del tipo Push, donde cada fase de la producción en cadena se acumula hasta ser requerida por la siguiente fase, a una metodologia tipo Pull, donde cada fase es la que solicita a la fase anterior de la cadena de suministro la cantidad requerida, produciendo así solo lo necesario.
 
En el ámbito de los Recursos Humanos, esta filosofía también tiene un impacto relevante, respecialmente en la gestión del talento y la planificación de recursos. Algunos ejemplos de aplicación:
  • Contratación ajustada a necesidades reales: incorporar talento en el momento adecuado, evitando sobrecostes o falta de recursos.
  • Formación Just in Time: ofrecer aprendizaje cuando realmente se necesita, mejorando la aplicabilidad. 
  • Gestión eficiente del tiempo: optimizar cargas de trabajo y evitar ineficiencias. 
  • Procesos más ágiles: reducir tiempos en selección, onboarding o evaluación.