Un incentivo es una compensación adicional para aquellos empleados que se desempeñan bien o que la organización busca que mejoren su rendimiento. Los incentivos intentan vincular las compensaciones a la productividad de los empleados.
 
Existe una amplia variedad de incentivos porque cada empleado puede tener diferentes preferencias. La creación de un programa de incentivos ideal implicará revisar los incentivos que se ofrecen y ajustarlos según sea necesario. Así, la organización se asegurará de que sus incentivos actuales son los mejores para que sus empleados se sientan valorados y reconocidos.
 
Algunos de los principales tipos de incentivos que pueden ofrecer las organizaciones son: 
  • Incentivos económicos, como primas, bonus, comisiones o participaciones vinculadas al cumplimiento de determinados objetivos. 
  • Incentivos no económicos, como días libres adicionales, horarios flexibles, trabajo a distancia, programas de reconocimiento o beneficios sociales. 
  • Incentivos colectivos, que recompensan los resultados alcanzados por un equipo, departamento o por el conjunto de la organización.
  • Incentivos vinculados al desarrollo, como formación, certificaciones, planes de carrera o nuevas oportunidades de crecimiento profesional. 
 
Fuentes y referencias:
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