Empleados, que por su alto potencial, son beneficiados con programas específicos para nutrir sus habilidades con miras a que ocupen posiciones con mayor poder de decisión en un futuro no muy lejano en la empresa. Según un estudio de Deloitte, la característica fundamental de estas personas es que buscan crecer mucho más rápido que los demás en una empresa, gracias a factores de la personalidad (como el autocontrol y gusto por el riesgo) y a sus habilidades de razonamiento.

A diferencia de un High Performer, el High Flyer posee un potencial de crecimiento vertical acelerado: 

  • Factores de Personalidad: Alto nivel de autocontrol, resiliencia y una predisposición natural hacia el riesgo calculado. 
  • Habilidades de Razonamiento: Capacidad superior para conectar conceptos complejos y anticipar escenarios futuros. 

Identificar a un high Flyer es solo el primer paso, el verdadero reto es su retención. Al buscar entornos dinámicos y de rápido desarrollo, estos perfiles requieren:

  • Planes de Carrera Personalizados: Itinerarios claros que satisfagan su necesidad de progresión.
  • Mentoring de Alta Dirección: Exposición directa a líderes actuales para nutrir su visión estratégica. 
  • Programas de Upskilling Específicos: Formación avanzada en habilidades de liderazgo y toma de decisiones en entornos de incertidumbre. 

 

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Potencial: qué es y cómo medirlo Reconocer el talento, nutrirlo y mantenerlo es crucial para el éxito organizacional. Evaluar el potencial de los empleados garantiza que reconozcas objetivamente a los líderes del futuro. No basta con rodearse de personas con talento, tenemos que saber cómo desarrollar sus competencias y establecer un buen plan de carrera para generar compromiso y seguir teniendo el mejor equipo del mundo.
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Alto desempeño y Alto potencial no son lo mismo

Si buscas tomar las mejores decisiones en relación al talento de las personas de tu equipo necesitarás conocer dos variables fundamentales: nivel de desempeño y potencial de desarrollo. Ambas irán evolucionando en el tiempo y, si logras gestionar esas dos variables, serás capaz de traer la magia a tu organización.