Autoevaluación

En una Evaluación del Desempeño, a menudo se habilita la autoevaluación para darle a los empleados la oportunidad de que reflexionen y consideren cuáles son sus fortalezas y debilidades, teniendo que calificar sus competencias, su alineación con la cultura organizacional y cualquier indicador que se establezca en la Evaluación. Así, obtienen información que les ayudará a mejorar y a conocer qué se espera de ellos.
 
Cuando se habilita la autoevaluación, se convierte al colaborador en un participante activo y se le permite contribuir de manera más constructiva y enriquecedora en la reunión de feedback con su supervisor, incrementando la motivación del colaborador al sentirse escuchado.
 
Las autoevaluaciones también son beneficiosas para los managers, ya que esta funcionalidad permite que conozcan cómo se ven a sí mismos, detectar cualquier desacuerdo o malentendido que pueda existir y establecer juntos un Plan de Acción.

¿Qué beneficios aporta la autoevaluación? 

La autoevaluación es una herramienta que favorece el desarrollo profesional y mejora la comunicación entre los empleados y sus responsables. Cuando se integra en un proceso de Evaluación del Desempeño, aporta diferentes beneficios. 
  • Fomenta el autoconocimiento. Invita a los empleados a analizar sus competencias, identificar sus fortalezas y reconocer las áreas en las que necesitan mejorar. 
  • Impulsa la responsabilidad sobre el propio desarrollo. Al participar activamente en la evaluación, los empleados pueden implicarse más en la definición de sus objetivos y en las acciones necesarias para alcanzarlos. 
  • Mejora las conversaciones de feedback. Comparar la autoevaluación con la valoración del responsable permite identificar coincidencias y diferencias de percepción. Esto facilita conversaciones más constructivas, basadas en ejemplos concretos y orientadas a encontrar oportunidades de mejora. 
  • Ayuda a detectar necesidades de formación. La identificación de competencias que necesitan desarrollarse permite establecer prioridades formativas y diseñar planes de desarrollo más ajustados a las necesidades de cada persona. 
  • Favorece la motivación y el compromiso. Dar voz a los empleados en la evaluación de su desempeño contribuye a que se sientan escuchados y partícipes de su evolución dentro de la empresa. Además, les permite expresar sus inquietudes, compartir sus logros y plantear sus aspiraciones profesionales.
 
 
 
 
Fuentes y referencias:
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Cada compañía aborda sus procesos de evaluación de manera diferente, pero un aspecto común que todo el mundo se plantea cuando quiere lanzar un proceso de feedback o evaluación de desempeño, con independencia de si su evaluación es de 90º, 180º, 270º o 360º, es si debe permitir a los colaboradores que lleven a cabo su propia Autoevaluación.

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¿Qué modalidad de evaluación elegir: 90º, 180º, 270º o 360 grados? ¿No resulta a veces confuso determinar qué es exactamente un proceso de evaluación del desempeño 270º? ¿Cuál es la diferencia con otro de 180º? En este post vamos a intentar explicar cuáles son las diferentes metodologías de evaluación en función de los diferentes roles que interactúan. Esperamos ayudar así a optar por aquellas opciones que mejor encajen en cada organización.