La teoría Y se basa en un gestión con un estilo participativo, donde los managers asumen que los empleados se gestionan de manera autónoma y están motivados para lograr los objetivos organizacionales. Esta teoría hace referencia a un enfoque participativo con empleados satisfechos laboralmente, motivados y creativos. Además, asumen mucha responsabilidad y participan en la toma de decisiones.
 
Los managers de la Teoría Y llevan a cabo una gestión descentralizada y participativa, fomentando relaciones colaborativas y basadas en la confianza.
 
Las evaluaciones, como en la Teoría X, son frecuentes pero, en este caso, se utilizan para fomentar la comunicación abierta y no para controlar al personal.